Este es el 3º micro radial, emitido en el programa Enredados, de la Red de Cultura de Boedo, por FMBoedo, realizado el 19 de marzo de 2011, sobre el libro Un yuppie en la columna del Che Guevara, de Carlos Gamerro.

 

Un yuppie en la columna del Che Guevara, Carlos Gamerro, Edhasa, $69

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un yuppie en la columna del Che Guevara (19-03-2011)

 

Breve nota hacia una refundamentación de la novela histórica.

¿Qué significa ese neo género escrito denominado novela histórica? Hemos sabido aprender que en la narración con referencias a acontecimientos históricos -de fuertes raigambres sociales, políticas y hasta económicas- siempre hay algo que se escabulle. Pero remarcamos esa instancia de aprendizaje porque de lo que se trata no es de volver sobre un reduccionismo opositivo entre historia y literatura (una novela que narra uno o más hechos históricos), sino de percibir en esa cruza las dimensiones simbólicas y conceptuales novedosas que se permite cierta literatura respecto de determinados hechos históricos. Entonces, ese “algo” que se escabulle lejos de querer implicar cierta ineficacia de verdad histórica en la narración, lo que pone en relieve son precisamente elementos que reorientan la mirada por fuera de la propia mitología de la historia, permitiendo otros modos de aprehendimiento de la realidad pasada y la presente. Tal vez, en el caso específico de Carlos Gamerro, no hablemos de “algo” que se escabulle, sino de cierta irrupción irónica y exagerada sobre elementos de la Historia, que explotan en la narración al punto de construir nuevos mitos que, al empalmarze con los núcleos histórcos, reescriben nuestra lectura presente de las experiencias pasadas. Así la militancia en los ’70, el peronismo, la revolución, Malvinas, el menemismo o la fundación estatal de pueblos boenaerenses en el siglo XIX, adquieren, con cada libro de Gamerro, nuevas entradas al imaginario histórico.

En cierto sentido, esta libertad para salir y entrar por la puerta chica de la historia, puede convertirse en una de las grandes virtudes de la ficción, en tanto eficacia y construcción de otros verosímiles. Pero también por lo que Frank Kermode1 ubica en la categoría de lo conscientemente falso, es decir la ficción como una “mentira” en presente que permite aprehender bajo otros parámetros el aquí y ahora del momento histórico ficcionalizado -algo similar, aunque aplicado a una estricta forma de hacer teatro, definió Bertolt Brecht con su concepto dramático de distanciamiento-. Por ello decimos que la ficción puede resultar sumamente eficaz para acercarse de un modo indirecto a la memoria de una experiencia, en contraposición a la construcción de mitos estancos, que intentan consolidar discursivamente verdades, si no falsas, al menos fuertemente problemáticas en términos de construcción de una memoria activa.

 

lópez

1 Kermode, Frank, El sentido de un final. Gedisa: Barcelona, 1983. Capítulo 2.